miércoles, 17 de octubre de 2012

Grades


Hoy fue una de esas clases en las que más comentarios encontrados han sido expresados. Hay quien se refiere a la evaluación como acertada y con comentarios muy precisos y también se dijo todo lo contrario, que fue injusta y sin fundamentos.

Yo creo que cada uno de nosotros sabemos lo que merecemos, lo que hemos hecho y lo que no. Es cosa de ser objetivos con nuestra persona. En mi caso, me cuesta trabajo serlo. Conozco lo que hago bien y lo que hago mal. Siempre tengo y siempre se tiene una idea global de nuestro desempeño, pero el otorgarle un número a lo hecho, me resulta en extremo complicado. Lo malo es que debo acostumbrarme y hacerlo porque simple y sencillamente eso haremos cuando trabajemos, otorgar calificaciones. 

Desde que recuerdo las evaluaciones son motivo de crítica, escándalo, descontento, logro, orgullo. Son situaciones complejas que despiertan muchas emociones en un mismo momento. Suelo creer que la evaluación numérica es de cierta forma muy relativa. Puede o no mostrar tu grado de dominio o destreza en algo. Pero en ocasiones sí creo que refleje tu participación en cierta actividad o clase. Es bastante obvio para un maestro discernir entre un alumno que se esfuerza y hace las cosas y entre otro que hace el mínimo esfuerzo. Ser maestro debe tener muchos momentos agridulces. 

Remitiéndome a mi evaluación, quedé muy satisfecha dado todo el esfuerzo que he puesto a hacer las cosas como se deben de hacer y lo mejor que puedo. Me queda aún el rastro amargo de una que otra cosa de la jornada pero sólo queda trabajar en ello para convertirlo en algo positivo. Tampoco se trata de dormirme en mis laureles. Estoy apenas en el comienzo y si me frustro y estreso pues inevitablemente perderé. 

Además hoy por fin (me animé) leí la rúbrica que Kristen llenó con las observaciones de mi clase. Muy positivas y constructivas. Debí leerlas desde el comienzo pero en ocasiones me gana mi terquedad negativa (muy mal).

1 comentario:

  1. Voy a resumir mi comentario con una frase, uno cosecha lo que siembra, tú has sembrado trabajo, esfuerzo, dedicación, creatividad, amor por lo que haces. Eso recibes.

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