sábado, 27 de octubre de 2012

Inception


Tan fuera de lo convencional fue la clase del jueves que sólo estuvimos alrededor de cincuenta minutos dentro de un aula trabajando normalmente.

En lo general, mis concepciones de la conferencia a la que asistimos son positivas. Pensé por momentos que el tema tratado (funciones directivas), estaba un poco fuera de mi contexto tomando en cuenta mi situación actual de estudiante. Pero por el contrario, algunos puntos que se comentaron resultaron de interés y hasta cierto punto es de utilidad saberlos. Nunca está de más conocer nuevos puntos de vista, situaciones, personas, políticas del extranjero acerca de educación, etc.

Lo que me resultaba más llamativo era conocer lo que el Dr. Newton tenía para decir. El panorama que externó sobre la situación educativa en Canadá y su papel como director. Además se mostró muy amable y abierto.

Debe de resultar siempre muy enriquecedora la interacción académica entre personas de diferentes países.  

Algo que me hizo reflexionar fue una opinión expresada la cual, de forma condensada decía que las políticas o programas educativos no pueden ser tomados de un país para implantarlos en otro. Con frecuencia he escuchado comentarios que hablan sobre este tipo de sucesos dentro del Sistema Educativo Mexicano. Para ser honesta, no sé hasta qué punto sea cierto. Debo darme a la tarea de investigar. 

Suena muy lógico que no sea una opción el tomar programas de otros países, dado que nuestra cultura, creencias, ideologías y organización social son muy diversas. Y aunque decimos que queremos un mejor país, a la hora de entrar en acción, nos quedamos muy cortos. Dejamos los buenos deseos en eso, buenos deseos. Tenemos esa mala cultura del mexicano que no hace nada hasta que algo le pasa y realmente afecta su vida.

Lo primordial que yo buscaría es un cambio de pensamiento y conciencias. Las personas en general, no moverán sus esfuerzos por realizar cambios de la noche a la mañana. Es igual que un alumno que no le dará la suficiente importancia a la escuela hasta que descubra por sí mismo su utilidad, hasta que se encuentre motivado por convicción y piense en los beneficios para el bien común en el mediano y largo plazo.

Por algún motivo esto me remite a una frase de la película Inception. “An idea is like a virus, resilient, highly contagious. The smallest seed of an idea can grow. It can grow to define or destroy you.” Un sistema de valores y acciones, es por lo demás complicado de modificar pero si se logra de manera positiva, no dudo que las consecuencias en favor de todos, nos lleven a grandes cambios. Como siempre, lo difícil es dar el paso inicial y mantenerse. 







jueves, 25 de octubre de 2012

Después de Lucía

Pensándolo bien, me resulta muy perturbador saber que el bullying llegue tan lejos dentro de las escuelas.


Hubo escenas de la película que incluso me resultaron muy incómodas de observar. No quisiera creer que eso realmente sucede todos los días a lo largo del país. El hecho de usar la fuerza física, la violencia psicológica y la manipulación con fines recreativos de terceros a costa del bienestar de alguien, es muy triste y me causa miedo. Miedo por saber que hay niños y adolescentes que son capaces de realizar actos que me parecen terribles y que sin duda alguna son acciones que no deberían ocurrir en una sociedad civilizada y mucho menos en una escuela, que supone ser una institución formadora y educadora. 

Yo sé y entiendo que los valores son inculcados y aprendidos desde el núcleo de la familia pero entonces mi cuestionamiento es, ¿el problema son las familias? Y por lo tanto, ¿los problemas intrafamiliares tienen repercusiones de estas magnitudes dentro del entorno escolar? O, ¿serán problemas que vienen de la mano de la edad adolescente en la que impera esa falta de autocontrol? O tal vez al final de cuentas es una combinación de lo que mencioné y muchos factores psicosociales más. 

Lo que encuentro más irónico es que las víctimas suelen quedarse calladas por el miedo de las represalias que sus agresores pudieran tomar. Me resulta muy absurdo pero es comprensible si hablamos de adolescentes que se encuentran en pleno desarrollo emocional y es muy probable que no cuenten con la confianza necesaria para enfrentar la situación y acudir con figuras de autoridad que puedan ayudar a resolver el conflicto. 

La película me generó muchos sentimientos encontrados. Me gustó aunque algunas escenas me quedaron a deber un poco.

















miércoles, 24 de octubre de 2012

Poema 10. Hemos perdido aun este crepúsculo.


Hemos perdido aun este crepúsculo. 
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas 
mientras la noche azul caía sobre el mundo. 

He visto desde mi ventana 
la fiesta del poniente en los cerros lejanos. 

A veces como una moneda 
se encendía un pedazo de sol entre mis manos. 

Yo te recordaba con el alma apretada 
de esa tristeza que tú me conoces. 

Entonces, ¿dónde estabas? 
Entre, ¿qué gentes? 
Diciendo, ¿qué palabras? 
¿Por qué se me vendrá todo el amor de golpe 
cuando me siento triste, y te siento lejana? 

Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo, 
y como un perro herido rodó a mis pies mi capa. 

Siempre, siempre te alejas en las tardes 
hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.

Pablo Neruda




Un bonito poema nunca está de más :)


Freinet


A pesar de que sentí de cierta forma el cambio al iniciar la clase sin la hora de Kristen (ya me había acostumbrado a la rutina), la clase se encaminó hacia un punto muy dinámico que me gustó bastante. 
Hicimos muchas cosas durante la clase. Sin duda alguna salí muy contenta y me quité todo el estrés y el aburrimiento de encima. 

Me encantó la forma en la que tratamos sobre Célestin Freinet. El video, el rompecabezas, la externalización de lo que leímos sobre él. Y por supuesto,  el producir nosotros nuestro propio rompecabezas pero de Paulo Freire. Tenía muchas ganas de hacer algo diferente y creativo. La clase me dejó un buen sabor de boca.

Más que sentir que estábamos estudiando y aprendiendo sobre alguien, se sintió como un tiempo de relajamiento y aún así estábamos conociendo nuevos conceptos, historias, ideas, hasta la ubicación de Francia en un mapa. Entonces saqué mucho provecho de ello.

Hace mucho tiempo que la clase estaba obviamente concentrada en la jornada. Se cambiaba un poco la dinámica con el fin de discutir temas de interés, importancia y relevancia para todos nosotros. Hoy retomamos el tipo de actividades que hacíamos al comienzo del semestre y que me hacían disfrutar mucho más la clase; ese sentido de expresión, creatividad e innovación.





sábado, 20 de octubre de 2012

Interiores

A través del análisis por medio de diferentes organizadores gráficos, reflexiones y actividades de autoevaluación, he llegado a la siguiente conclusión de mi desempeño en la primera jornada de observación y práctica docente. Iré primero parte por parte del desarrollo de mi clase comentando la actividad realizada, lo que funcionó y lo que aún necesito trabajar. Finalizando con las observaciones que fueron expresadas por diferentes maestros y también mis compañeros. Al final escribiré mis conclusiones, inquietudes y reflexiones.
En el proceso de creación de mi planeación, tuve muy en mente mantener una clase dinámica para que le gustara a los alumnos y los motivara. Muchas quejas escuché venir de ellos sobre lo aburridas y monótonas que las actividades escolares les resultaban, sin duda alguna no quería que vieran y opinaran de mi clase de la misma forma. Por lo que correspondía a mi tarea dentro de la secundaria por una semana, además de dar mi clase, era observar. Cada clase que tuvieron mis alumnos, los maestros, las actividades, las tareas, las actitudes, conductas, y lo que lleva a un maestro a tener una clase exitosa.
Solía creer que cuando el alumno no aprendía era simplemente su culpa por no tener las suficientes ganas de hacerlo, pero al final de cuentas, he comprendido que no me puedo limitar a pensar eso. Nuestro trabajo como maestros es motivar a todos para caminar al mismo ritmo pero:
Uno de los obstáculos para la apropiación del saber está representado por las prácticas de enseñanza, ya que éstas han priorizado la memorización y el enciclopedismo sobre la participación activa de los estudiantes en la adquisición de conocimientos y habilidades significativos para su vida presente y futura (Tirado, 1990; Quiroz, 1992).  
Las prácticas de enseñanza juegan un papel vital para el aprendizaje efectivo. No es simplemente responsabilidad del alumno, es un trabajo en conjunto. En mi opinión, recayendo más el peso sobre las manos de los maestros.
 Mi clase comenzó con una presentación de un texto escrito y comunicado por medio de una grabación de una conversación entre dos personas.
Mis fallas en este punto de la clase fueron no haber hecho el texto en un papel grande para pegarlo en el pizarrón e ir guiando la lectura de la conversación. Además de que así sería más fácil para los alumnos identificar las partes de gramática que yo quería que ellos notaran.
Otro grande error fue no verificar el audio antes de clase, así me hubiera evitado ese tiempo muerto que provocó el repetir la grabación para que escucharan y terminando por pedir la ayuda de Kristen para leer la conversación en voz alta.
Además siento que aunque hubiera quitado la conversación del inicio, no hubiera tenido ninguna repercusión en el resto de la clase ya que tomé el listening como una actividad aislada al resto de ella, no como una estructura formando parte de un solo cuerpo. Rompí de alguna forma con el ciclo del aprendizaje experiencial. Olvidé integrar o conectar la conversación con la siguiente actividad. Por supuesto, no olvido que tampoco mi contexto fue claro. Si hubiera sido más específica señalando objetivamente el contexto, muchas confusiones en los alumnos se hubieran disipado. Marcar el contexto era delimitar el uso de lo que yo enseñé durante esa clase.
A continuación realicé una actividad de review que siento fue satisfactoria para mí. Mi material fue de enorme ayuda en este paso de la clase, al mismo tiempo la cooperación de los alumnos al traer ropa para usarla al ejemplificar, me facilitó la explicación.
El objetivo común para todos los materiales es que faciliten y desarrollen las la capacidad de comunicación del alumno en el idioma extranjero, en las facetas de comprensión y expresión tanto oral como escrita. Todos los materiales que ayuden a conseguir dicho objetivo son válidos, aunque juzgamos prioritario conseguir los siguientes criterios: adecuación a la edad e intereses, presentación, formato, colorido, facilidad de manipulación por los mismos alumnos, asequibilidad (Martos, 1998).
El hecho de hacer tan visual mis materiales, les ayudó de una manera más simple a entender las diferencias entre los distintos pronombres demostrativos. Ellos veían los dibujos y podían crearse una imagen mental para después poder responder a mis preguntas.
En la segunda etapa del review, me falló la exageración de mis movimientos, de mi lenguaje corporal, la modulación de mi voz y los nervios encima tampoco fueron muy eficaces. Después de que el profesor de OPD me hizo notar ese error, vi la clase de Jazmín y me di cuenta de cómo debí hacerlo. Ese es un problema fuerte para mí. Personal y cotidianamente no soy una persona efusiva y exagerada en sus movimientos y representaciones, eso viene trayendo sus consecuencias dentro del aula. Mi personalidad pasiva resulta contraproducente en estos casos. El primer paso es trabajar en mi confianza, mi lenguaje corporal y mi voz.
Haber previamente tenido esos elementos identificados como áreas de oportunidad para mi desarrollo personal, la clase durante ese momento habría sido una experiencia completamente diferente.
Durante el desarrollo de make, al igual que en el estadio anterior, los materiales jugaron un papel importante para mí y los alumnos. Pero también resultó un poco contradictorio porque las flechas de mi letrero no eran lo suficientemente dispares para que se notara la diferencia entre lejano y cercano. Siento que eso los confundió, aunque era hacer prácticamente lo mismo que en el ejercicio anterior. Pero nuevamente debí exagerar y no lo hice satisfactoriamente.
Cuando llegó el momento de que los alumnos pusieran en práctica lo que les enseñé, la problemática fue que las instrucciones no fueron dadas de forma clara y hubo muchas malinterpretaciones de la actividad que realmente debía hacerse. Salvo algunos estudiantes que captaron bien la idea y la estructura y lo hicieron como debían.
Necesito ser más precisa, clara, escribir las instrucciones en cada una de las hojas de trabajo y por supuesto, explicarles para que no se confundan. En especial, buscar un vocabulario más simple y concreto para comunicarme con ellos.
En general los alumnos estuvieron por mucho, cooperadores en mi clase. Con la oportunidad que tuve de observarlos durante dos días previos a mi día de práctica, más el día de visita previa, quedé asombrada de la manera en que estaban abiertos al trabajo y a mis indicaciones, aunque no les gustara el inglés o aunque no entendieran.
No considero haber tenido problemas con el manejo del grupo. Por excepción de dos alumnos que debo tener en la mira con más frecuencia que al resto. Aebli (1998) menciona que es bueno que el maestro y la maestra tengan conciencia de que ingresan en una formación social harto complicada. Con seguridad tiene ya la clase de sus cabecillas y sus opinion leaders, miembros que ejercen una influencia decisiva en la formación de la opinión grupal. Y me costó mucho ver esto de una manera generalizada. Al contrario los compañeros que más expresaban sus ideas eran los que la mayoría querían que guardaran silencio. Estos compañeros eran líderes de opinión dentro de su pequeño grupo de amistades pero no afectaban a la mayoría del grupo. El problema es que ese pequeño grupo es el que ocasiona el desorden. Por fortuna o desgracia, esa pequeña subdivisión se desarticuló durante mi semana de práctica y observación porque se suspendió a cuatro de los compañeros. Aún así los dos alumnos restantes me causaron algunos problemas por hablar en voz alta sobre temas ajenos a mi clase, mientras estaba impartiéndola.
 Por otra parte, quedé satisfecha y contenta en cuanto a este aspecto. Jamás me sentí intimidada o presionada por su conducta, fue todo lo contrario. Aunque aún no logro definir el detonador de esta conducta en ellos. No sé si fue porque se portaron bien para que yo diera la clase, por todas las personas ajenas al aula que estaban dentro, porque realmente estaban interesados, etc., aún debo averiguar este punto.
Después de la jornada tuve una charla con el profesor de OPD. Fue bastante claro y objetivo en sus recomendaciones y observaciones.
La falla que me pareció la más importante y de la que se me hizo un señalamiento fue: si no entienden no debes explicar de la misma forma de nuevo. En ese momento ni de chiste me pasó por la mente que estaba cometiendo una equivocación. Hasta que salí de clase y se me dijo eso, fue que caí en cuenta. Es algo bastante básico y hasta obvio pero no me percaté de ello en el transcurso de la clase. Mi mente estaba ocupada en muchas cosas al mismo tiempo que ese pequeño pero importante detalle, pasó de largo.
Obtuve comentarios muy positivos sobre el diseño de mis materiales, desde que fueron de gran ayuda, bonitos, llamativos y prácticos. Por lo que asumo que en esa área del desarrollo de la planeación no tengo problemas ni complicaciones. Por lo que representa una tarea que forma parte del proceso de la jornada, que tengo hasta el momento cubierta.
Sin duda una de las más acertadas recomendaciones y observaciones que se me hicieron fue el relajarme y disfrutar más el momento. Todo ese estrés y preocupación estaba encerrada dentro de mí, puede terminar por mostrarse a través de mis expresiones fáciles y corporales.
Debido a la falta de organización de mis materiales, tuve algunos tiempos muertos que le cortaban la secuencia a la clase. Y se percibían esos silencios que me parecen incómodos en cualquier aspecto de la vida. Por consecuencia de la desorganización del material didáctico tenía todo revuelto en el escritorio y me tomaba más tiempo encontrar lo que necesitaba y al final de la clase poner todo en orden para llevarlo conmigo y salir del salón, fue un caos.
Tuve que improvisar el warm up, en primer lugar porque mi clase fue justo después del receso y eso me ayudaría a captar su atención. En segundo lugar porque revisando las rúbricas vi que ese aspecto estaba contemplado dentro de la evaluación y yo para nada lo tenía en mente. Por supuesto que la siguiente clase no lo improvisaré, me daré a la tarea de investigar algunas actividades simples que ayuden a concentrar su atención en algo, repasen el inglés o los hagan mover su cuerpo para reducir el estrés, enfado o cansancio. También para utilizarlo como un principio para el establecimiento de rutinas que tanto hemos tenido en nuestras pláticas en clase.
Actividades como estas son muy enriquecedoras para ver desde un aspecto crítico pero positivo los aspectos en los que debo esforzarme doblemente para sacar adelante.
Me repetiré hasta el cansancio que soy lo suficientemente buena para corregir los errores que mencioné ocurrieron en mi primera práctica. Siento ser objetiva al tener conciencia de que mi primera clase no iba a ser perfecta, que el motor de cambio soy yo misma y que la solución soy también yo.
Tengo focalizados los problemas que me representaron ansiedad y desesperación cuando di mi clase, no queda más que poner manos a la obra. En ocasiones como esta es cuando me gustaría ir más seguido a la secundaria, para observar mi progreso al enfrentarme a la situación verdadera. Es un largo tiempo el que hay que esperar para volver y tener frente a frente tus fortalezas y tus debilidades. Aunque muy bien sé que no es tiempo perdido el que hay entre una jornada y otra, al contrario, es momento de enriquecimiento con las experiencias propias y ajenas, de reorganización y aplicación de estrategias diferentes.
Mi prioridad número uno y que debió serlo para mí desde el comienzo de la licenciatura es sin duda alguna, mi confianza y ese sentimiento de creerme lo que estoy haciendo. Ese gran paso sería pieza fundamental encaminada a resolver los demás, ya que para mí representa el más complejo de cambiar y/o mejorar. Siempre las actitudes son lo más difícil de modificar porque se encuentran arraigadas en lo más profundo del ser humano. Iniciar trabajando en el obstáculo con mayor peso negativo dentro de mí, haría ver el resto de mis desventajas como algo fácil.


Referencias:
Aebli, H. (1998). Factores de la enseñanza que favorecen el aprendizaje autónomo. Madrid: Narcea.
Martos, M. (1998). Didáctica de las segundas lenguas. Estrategias y recursos básicos. Madrid: Santillana
Santos del Real, A. (1999). La educación secundaria: perspectivas de su demanda. México: Universidad Autónoma de Aguascalientes.






















viernes, 19 de octubre de 2012

Metas


¿Qué puedo decir de esta clase que no sepan? Me gusta recortar, pegar, organizar, seleccionar, acomodar y desacomodar piezas (cuando no me gusta cómo lucen), agrupar, dibujar, medir, colorear. En fin creo que son cosas que ya saben de mí. 

Me gustan las clases así aunque soy un poco tardada realizando cosas de este tipo.
Algo difícil fue concentrar toda una actividad en un concepto. Eso sí me costó un poco más de esfuerzo y concentración. No me carburó el cerebro a la primera (como vimos), pero ya con ese ejemplo de "materiales auténticos" fue más fácil hacer el resto de las actividades subrayadas de mi diario.

Me quedé pensando en cómo tomar esos aspectos positivos para formular metas para la siguiente jornada. Apenas salimos de una y ya hay que pensar en la siguiente. Eso de ponerme metas en ocasiones me sale contraproducente. Las establezco y si por algún motivo (en el peor de los casos) no las logró, me ocurre como en la jornada pasada, un pequeño lapso de desilusión, frustración y estado anímico bajo. Entonces me encuentro un poco temerosa al respecto, pero considero que hay que pensar en grande y apuntar a lograr eso. No quisiera quedarme de manera mediocre haciendo mal las cosas una y otra vez (además de que reprobaría) por miedo a intentar algo que normalmente no haría. 



miércoles, 17 de octubre de 2012

Grades


Hoy fue una de esas clases en las que más comentarios encontrados han sido expresados. Hay quien se refiere a la evaluación como acertada y con comentarios muy precisos y también se dijo todo lo contrario, que fue injusta y sin fundamentos.

Yo creo que cada uno de nosotros sabemos lo que merecemos, lo que hemos hecho y lo que no. Es cosa de ser objetivos con nuestra persona. En mi caso, me cuesta trabajo serlo. Conozco lo que hago bien y lo que hago mal. Siempre tengo y siempre se tiene una idea global de nuestro desempeño, pero el otorgarle un número a lo hecho, me resulta en extremo complicado. Lo malo es que debo acostumbrarme y hacerlo porque simple y sencillamente eso haremos cuando trabajemos, otorgar calificaciones. 

Desde que recuerdo las evaluaciones son motivo de crítica, escándalo, descontento, logro, orgullo. Son situaciones complejas que despiertan muchas emociones en un mismo momento. Suelo creer que la evaluación numérica es de cierta forma muy relativa. Puede o no mostrar tu grado de dominio o destreza en algo. Pero en ocasiones sí creo que refleje tu participación en cierta actividad o clase. Es bastante obvio para un maestro discernir entre un alumno que se esfuerza y hace las cosas y entre otro que hace el mínimo esfuerzo. Ser maestro debe tener muchos momentos agridulces. 

Remitiéndome a mi evaluación, quedé muy satisfecha dado todo el esfuerzo que he puesto a hacer las cosas como se deben de hacer y lo mejor que puedo. Me queda aún el rastro amargo de una que otra cosa de la jornada pero sólo queda trabajar en ello para convertirlo en algo positivo. Tampoco se trata de dormirme en mis laureles. Estoy apenas en el comienzo y si me frustro y estreso pues inevitablemente perderé. 

Además hoy por fin (me animé) leí la rúbrica que Kristen llenó con las observaciones de mi clase. Muy positivas y constructivas. Debí leerlas desde el comienzo pero en ocasiones me gana mi terquedad negativa (muy mal).

martes, 9 de octubre de 2012


Sinceramente no me encuentro muy optimista en cuanto a mi desempeño en la secundaria. Me parece que tengo ese defecto, puedo llegar a enfocarme mucho en mis aspectos negativos que terminan dominando mi mente y acciones y por consecuencia, termino haciendo las cosas mal. No sé por qué pero así soy y obviamente esa actitud en nada me beneficia. 

Estoy buscando por todas las caras de la situación para darme cuenta que no estuvo tan mal y que puedo mejorar siempre y cuando quiera hacerlo. Soy la única que tiene el poder de cambiar mi realidad y pues claro, quiero mejorarla para poder sentirme satisfecha. Me gustó mucho la experiencia de estar en la secundaria, me gustó compartir con ellos, que se acercaran conmigo, hasta sus momentos de desorden fueron provechosos para mí. Me divertí, me distraje, aprendí, los conocí, me permitieron formar parte de su espacio de trabajo y fui bien recibida. Por ese lado me siento muy cómoda y feliz. Es por eso que quiero cambiar mi mentalidad para poder disfrutar completamente la experiencia porque me faltó gozar la clase que di, con todo lo que tenía en mente, los sentimientos, dudas, nervios, inquietudes, barreras, olvidé respirar con tranquilidad, sonreír y disfrutar momento a momento la clase. Sé que quiero hacer esto por varios años de mi vida y sé que me llenará de satisfacciones pero voy en el camino de subida y las cosas no lucen tan bien desde esta perspectiva, pero es simplemente el camino que tengo que recorrer y confío en que llegado a un cierto nivel las cosas serán más placenteras. Pero el peldaño en que me encuentro no es simple, está lleno de trabajo, reflexión, reestructuraciones, caídas, críticas, pero hay que tomar todo de una manera sabia y descartar lo que no necesitamos. Nadie dijo que iba a ser fácil desde el comienzo. Todo lo que vale la pena requiere un esfuerzo y estoy completamente convencida de que quiero poner todo lo que esté en mis manos. El problema más difícil es luchar contra mi misma y esos demonios internos. Ese es mi verdadero reto.