martes, 29 de enero de 2013

Escena 2, toma 1


Es el inicio de un curso nuevo, a pesar de ello ya se sienten las fechas de las jornadas bastante cercanas. Puede parecer que me desconecté un poco de esa dinámica y de pensar en planeaciones, visitas, notas, materiales, etc. Pero ya incluso las materias que no son propiamente de la especialidad (tronco común), van enfocadas de manera más evidente y directa a la práctica docente.

Estoy muy contenta y con altas expectativas de algunas clases y maestros. De OPD II por supuesto que espero mucho y entregaré mucho. La forma de trabajo me gusta, los contenidos también y lo positivo es que siempre se busca el constante mejoramiento.

Se comenzó con el pie derecho con las actividades derivadas del libro de Jeremy Harmer (simple pero muy interesante).



lunes, 28 de enero de 2013

Cloud atlas



La idea en sí parece atractiva, cómo personas y sus acciones tienen un impacto en vidas del pasado, presente y futuro.  Cómo todos nos encontramos interconectados, citando lo que se dice en la película: “Our lives are not our own. From womb to tomb, we are bound to others, past and present.” Y la película retrata este hilo conector entre tantas eras tan diferentes pero con detalles pequeños en común que te ligan a otra era y otra parte de la historia que cuenta este filme.

Las historias de amor, de entrada, aseguran un poco de mi agrado hacia alguna historia. Y la historia que comparten Sixsmith y Frobisher me gustó bastante. Fue dramática, triste y dulce. Con un fin que no fue de mi completo agrado pero aderezó la situación tan complicada entre ellos dos. 

La siguiente historia romántica que llamó mi atención fue la de Sonmi y Hae-Joo. Fue un poco más extraña e imposible pero lo poco que duró resultó en una buena aventura.
Retomando un poco la historia de Sonmi, todo el escenario futurista que planean, aunque un poco bizarro, frívolo y frío, resulta llamativo. El hecho de que creen clones, las mantengan trabajando toda su “vida” y después sean recicladas y convertidas en alimento para las clones “en servicio”, fue duro pero muy interesante. 

Algunos gestos de cordialidad, ayuda, bondad y amabilidad que sucedieron entre el abogado Ewig y el esclavo, tocaron fibras sensibles de mi ser. No cabe duda que por el lado de los sentimientos, las películas siempre me terminan entregando sus mensajes. 

Y para concluir, la historia que aunque en un comienzo no comprendí bien su motivo de ser, concluyó por divertirme mucho y distraerme un poco de la confusión que me creaban otras; fue la del señor Cavendish. La forma en que sin quererlo, se encuentra atrapado en una casa de retiro y cómo ingenia el plan para escapar. Fue por demás muy gracioso ver a las personas mayores en esas escenas y en esas situaciones. 



domingo, 20 de enero de 2013

Descubriendo nunca jamás


Tanto como puede ser estresante el proceso de planeación, es un momento en el que se puede echar a volar la imaginación y creatividad.

Parece normal que bajo la presión que se trabaja, se llegue a sentir por momentos que las ideas ya no fluyen más. Pero tomando en consideración la película y su trama, considero que puedo resaltar algunos aspectos.
El protagonista era un escritor de obras de teatro que no pasaba por un buen momento, su actual obra no recibía buenas críticas y las personas asistían a verla por compromiso. A pesar de su situación poco favorecedora y optimista, no desistió. Encontró una fuente de inspiración, se adhirió a ella e hizo lo mejor que había escrito en su vida.

En primer lugar, debería verse al proceso creativo como algo para disfrutar, tal como el protagonista, que buscaba diferentes escenarios mentales y no reparaba en limitaciones. Y en segundo, tomar inspiración diaria de pequeños detalles que nos rodean y que nos brindan la oportunidad de convertirlos en algo innovador en nuestra planeación.

miércoles, 16 de enero de 2013

El discurso del rey


En 2010 cuando salió la película, no se encontraba dentro de mis intereses ni gustos, así que no me di a la tarea de verla. Escuché muchas opiniones muy buenas sobre ella además de los múltiples premios que ganó. Pero yo me encontraba en una etapa diferente con deseos particulares. Poco a poco y conforme voy creciendo y redireccionando mis aficiones, mis horizontes se van abriendo y afortunadamente me he encontrado frente a películas muy buenas que hace algunos años no hubiera pensado en darles una oportunidad para llevarme alguna grata sorpresa. 

Ahora bien, ¿qué puedo rescatar de la película? Visualmente me gustó, los colores en tonos fríos en su mayoría, la ropa, los lugares, la frialdad con la cual las personas mayores  trataban y eran tratadas, las reglas y protocolos tan específicos y establecidos. Me gustó adentrarme a la historia desde una perspectiva que logró captar mi atención y que además resultaba llamativa por el hecho de hablar “de la realeza” y de sus obligaciones, estilo de vida, privilegios y limitaciones.

Adentrándome un poco más en los mensajes que me transmitió el filme, uno muy importante para mí y que ha venido a formar parte recurrente de mis pensamientos y reflexiones; es la confianza en uno mismo. Tal como la historia lo narra, el rey era el primero en decir que no podía hacer algo, en dudar de su capacidad para gobernar adecuadamente. Echaba todo por la borda, sus habilidades y destrezas para ser un buen rey, sólo por su tartamudeo. Era como si todo lo positivo fuera invisible y lo único que resaltara a su vista fueran los defectos.

Tiene miedo de su propia sombra, decían en la cinta. Y muchas veces el miedo nos pone una barrera. Un obstáculo que nos impide progresar y mejorar nuestro presente y por consecuencia nuestro futuro. Además, nos frena en el camino hacía algo grande, algo que requiere esfuerzo y constancia para lograr. Muy vinculada a la práctica docente y la ansiedad que esta puede generar.  

De comienzo a fin, fue una película que disfruté y me gustó mucho. Sufrí con el protagonista, reí y aprendí de ella.
















jueves, 10 de enero de 2013

Juicio


En el momento que comencé a pensar y reflexionar sobre mi post del día de hoy, de manera vertiginosa vino a mi mente la lectura “El interés de los alumnos” de Michel Saint-Onge y lo que presentaré a continuación:

En 1908, Yerkes y Dodson descubrieron una ley de la activación, es decir, una ley de la entrega a una acción en relación con el impacto de los estímulos. Constataron que, ordinariamente, cuando las personas se interesan por una actividad, su eficacia varía con la cantidad de estímulos presentes a un tiempo. Así, si dibujamos un grafico  ilustrativo en el que verticalmente se represente la calidad del resultado y horizontalmente el nivel de activación, se obtiene una U invertida.






Ahora quiero relacionar con mi actuación y desempeño en OPD I, con lo que Saint-Onge nos dice. Imaginemos que la trayectoria llevada por el gráfico es equivalente a mi trabajo realizado en el semestre. Me  apena que el resultado de un proceso tan bonito, dinámico, creativo, enriquecedor, innovador y que me hizo crecer y madurar (no sólo como docente sino como persona), haya concluido como una lastimosa U invertida. Son pensamientos que desde el momento en que fui consciente de ellos me rondan la mente. Y en especial, ese es mi problema la imposibilidad que tengo para liberar las malas experiencias que para nada ayudan mi proceso de formación y proseguir. 

Grandes lecciones me enseñan las personas que me rodean día con día. OPD en ningún momento fue la excepción. Lo digo sin temor a equivocarme, es la que más cosas me ha mostrado. En primer lugar; soy la única responsable de mis acciones, el ambiente puede ser el peor, pero al final de cuentas la que decido soy yo y de esas decisiones se desprenden las consecuencias. A nadie más hay que culpar, nadie tiene nada que ver, sólo yo misma por eso hay que aprender a dominar al cuerpo y a la mente.  

Prosiguiendo con el hilo de mi reflexión, estaré eternamente agradecida por un motivo en especial; ahora soy consciente de mis capacidades. Está mal que lo diga y aún peor es que así lo haya sentido, pero el autoconcepto que tenía de mí misma no era el indicado ni el más favorable. Una sola persona esperaba mucho de mí, sabía que podía hacerlo y me motivaba a lograrlo. Yo no entendía por qué lo hacía pero me alegra mucho que así fueran las cosas, una sola persona fue suficiente para hacerme consciente de mi potencial. De verdad lo digo, es uno de los mejores sentimientos que he experimentado. Saber que alguien espera algo de mí, cambió completamente mi percepción. Es un poco intimidante al comienzo pero es gratificante.


Ahora, quiero reestructurar lo que dije en la clase de hoy durante “el juicio”. No es una promesa, las promesas tienen el defecto de tener dos posibilidades, cumplirse o no cumplirse. Realizaré entonces una afirmación. No quiero repetir esa U invertida en el próximo semestre, no puedo darme ese lujo, es incongruente, es inadmisible. No sólo porque significaría que no aprobaría el siguiente semestre sino porque sería una traición a mí misma, a mis esfuerzos, a mis motivaciones, a mis convicciones y a mis planes a futuro.  Y eso sería mucho peor.

Volviendo al gráfico y a la ley de la activación, mi propósito y mi segunda afirmación dicen que mantendré constancia. El resultado de mi propio gráfico al finalizar el siguiente semestre será una línea recta ascendente, no espero menos de mí. No les daré menos que eso, incluso por más difícil que se vea el trayecto. 

martes, 8 de enero de 2013

Recapitulación I


Después de las vacaciones nos acercamos al final del primer semestre que nos permitió el acercamiento a las actividades propias de un docente. 

De manera personal, me encuentro satisfecha con las ganas y esperanzas que me inyectó la clase de OPD.

Todas las materias te aportan un granito de arena, ya sea de manera negativa o positiva. Afortunadamente, considero una buena y rica experiencia la vivida durante estos últimos seis meses de principio a fin (aunque aún no estemos de lleno en el final).

Tuve un acercamiento a una habilidad que tenía empolvada y guardada en algún lugar; la escritura. Gracias a este blog pude poner en orden mis ideas, expresar emociones, dar a conocer mis puntos de vista, mejorar la comprensión de mi propia persona y además de diversas situaciones (como las jornadas). En otras palabras, resultó una actividad de provecho para mí y además, una que disfruto.