A pesar de que sentí de cierta forma el cambio al iniciar la clase sin la hora de Kristen (ya me había acostumbrado a la rutina), la clase se encaminó hacia un punto muy dinámico que me gustó bastante.
Hicimos muchas cosas durante la clase. Sin duda alguna salí muy contenta y me quité todo el estrés y el aburrimiento de encima.
Me encantó la forma en la que tratamos sobre Célestin Freinet. El video, el rompecabezas, la externalización de lo que leímos sobre él. Y por supuesto, el producir nosotros nuestro propio rompecabezas pero de Paulo Freire. Tenía muchas ganas de hacer algo diferente y creativo. La clase me dejó un buen sabor de boca.
Más que sentir que estábamos estudiando y aprendiendo sobre alguien, se sintió como un tiempo de relajamiento y aún así estábamos conociendo nuevos conceptos, historias, ideas, hasta la ubicación de Francia en un mapa. Entonces saqué mucho provecho de ello.
Hace mucho tiempo que la clase estaba obviamente concentrada en la jornada. Se cambiaba un poco la dinámica con el fin de discutir temas de interés, importancia y relevancia para todos nosotros. Hoy retomamos el tipo de actividades que hacíamos al comienzo del semestre y que me hacían disfrutar mucho más la clase; ese sentido de expresión, creatividad e innovación.


Me da gusto que la pasaste bien, el objetivo es tener momentos de respiro antes del intenso trabajo que viene para ustedes y para mí con la segunda jornada. Gracias, siempre eres una docente en formación que me hace sentir que vale la pena hacer todo lo que hago.
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