Siempre se me presenta el problema de no saber sobre qué escribir cuando tengo que redactar algo sobre las clases previas a la jornada. Como sabemos, son de revisión de planes, fluir de ideas, quitar algunas, agregar actividades, firma de planes, papelería llena de gente, estrés y euforia.
Afortunadamente, este proceso es cada vez más libre y menos estresante. La libertad que se nos otorga jornada con jornada a partir de la segunda práctica hasta esta cuarta, ha ido en aumento, lo que nos permite experimentar más y sentirnos mejor regidos por un maestro de OPD tirano que quiere las planeaciones a su gusto.
Al menos esa es mi percepción sobre las clases de la semana previa a la jornada. Ya veremos cómo se vive esta semana en el próximo semestre. Tengo la esperanza en que no serán días traumantes y de presión psicológica.
No hay comentarios:
Publicar un comentario