Me apena aceptarlo, aunque sé que somos el resultado de lo que nos
ha pasado en la vida, igualmente me avergüenza. Años atrás yo veía en los niños
una pérdida de tiempo y esfuerzo. No me detenía a pensar en sus necesidades,
emociones, desarrollo, educación ni salud. A pesar de querer profundamente a mi
hermanito, no tenía siquiera un poco de consideración por el resto de los
pequeños. Tal y como suceden las cosas más bonitas de la vida, mi posición
dentro de esta cambió y dio como resultado un sentimiento enorme y que ahora me
llena el corazón. No me percaté en qué momento mi preparación como docente me
sensibilizó ante los niños y adolescentes. Mis sentimientos hacia ellos
cambiaron radicalmente. Comprendo ahora su importancia pero también su vulnerabilidad.
Lo bonito que son las etapas en las que se encuentran y cómo su presencia es
vital dentro de la sociedad, por lo tanto los adultos tienen la obligación de
cuidarlos, darles lo mejor y ayudarles a desarrollarse.
Ahora los veo y escucho y no dejan de maravillarme. Me parece
increíble sentarme a verlos durante el recreo, observar su energía que parece
inagotable, sus sonrisas, su ingenio, su inocencia pero también sus ganas por
saber más y preguntar sobre todo. Sin duda los niños me agradan por el hecho de
que son ellos mismos, sin máscaras, sin pretensiones, sólo ellos tal cual.
Todos estos sentimientos me trajo de vuelta la película, "La
educación prohibida". En especial relacionado al manejo de las emociones,
el amor, el arte y la disciplina, y en la forma en que la película lo relata.
El filme me movió muchos sentimientos, ideas, concepciones y hasta
me hizo dudar. Dudar sobre el sistema educativo actual, tal vez no es lo que
necesitamos. Nunca se sabe, puede que la solución sea algo que concibamos como
imposible o ridículo. Pero algo que sé, sin dudar siquiera un poco, es que los
niños necesitan dentro de las escuelas mucho amor. Mucho amor incluso cuando te
desesperen y ya no sepas qué hacer con ellos. Tal cual lo mencionan en la
película, no buscamos disciplina, buscamos obediencia, y cuando no la obtenemos
nos molestamos. Desde luego no se puede tomar de igual forma el contenido del
video aquí que en Argentina, debido a las condiciones sociales. Pero aquí y en
China, el ser humano necesita amor y comprensión. Claro se otorga desde casa
pero también el docente debe de hacerlo. Me encantó que dijeron que si no eres
feliz en la docencia, definitivamente no deberías de seguir haciéndolo.
El arte, como herramienta de aprendizaje, como forma de canalizar
las emociones y sentimientos, como forma de expresión, como medio de recreación.
Le veo una infinidad de ventajas a aplicar y hacer uso de expresiones
artísticas dentro del salón de clases. Además, me emociona saber que algo que
me gusta tanto a mí, también le otorga ventajas a los niños, y evidentemente a
la mayoría les gusta. Ya sea pintar con colores, crayolas, pinturas, utilizar
recortes, canciones, etc.
No sé a ciencia cierta qué necesita la sociedad para cambiar y
mejorar. Pero tengo la convicción que comenzar por cuidar realmente de sus
hijos y alumnos, es un paso importante.
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