lunes, 22 de abril de 2013

La educación prohibida


Me apena aceptarlo, aunque sé que somos el resultado de lo que nos ha pasado en la vida, igualmente me avergüenza. Años atrás yo veía en los niños una pérdida de tiempo y esfuerzo. No me detenía a pensar en sus necesidades, emociones, desarrollo, educación ni salud. A pesar de querer profundamente a mi hermanito, no tenía siquiera un poco de consideración por el resto de los pequeños. Tal y como suceden las cosas más bonitas de la vida, mi posición dentro de esta cambió y dio como resultado un sentimiento enorme y que ahora me llena el corazón. No me percaté en qué momento mi preparación como docente me sensibilizó ante los niños y adolescentes. Mis sentimientos hacia ellos cambiaron radicalmente. Comprendo ahora su importancia pero también su vulnerabilidad. Lo bonito que son las etapas en las que se encuentran y cómo su presencia es vital dentro de la sociedad, por lo tanto los adultos tienen la obligación de cuidarlos, darles lo mejor y ayudarles a desarrollarse.
Ahora los veo y escucho y no dejan de maravillarme. Me parece increíble sentarme a verlos durante el recreo, observar su energía que parece inagotable, sus sonrisas, su ingenio, su inocencia pero también sus ganas por saber más y preguntar sobre todo. Sin duda los niños me agradan por el hecho de que son ellos mismos, sin máscaras, sin pretensiones, sólo ellos tal cual.
Todos estos sentimientos me trajo de vuelta la película, "La educación prohibida". En especial relacionado al manejo de las emociones, el amor, el arte y la disciplina, y en la forma en que la película lo relata.

El filme me movió muchos sentimientos, ideas, concepciones y hasta me hizo dudar. Dudar sobre el sistema educativo actual, tal vez no es lo que necesitamos. Nunca se sabe, puede que la solución sea algo que concibamos como imposible o ridículo. Pero algo que sé, sin dudar siquiera un poco, es que los niños necesitan dentro de las escuelas mucho amor. Mucho amor incluso cuando te desesperen y ya no sepas qué hacer con ellos. Tal cual lo mencionan en la película, no buscamos disciplina, buscamos obediencia, y cuando no la obtenemos nos molestamos. Desde luego no se puede tomar de igual forma el contenido del video aquí que en Argentina, debido a las condiciones sociales. Pero aquí y en China, el ser humano necesita amor y comprensión. Claro se otorga desde casa pero también el docente debe de hacerlo. Me encantó que dijeron que si no eres feliz en la docencia, definitivamente no deberías de seguir haciéndolo.

El arte, como herramienta de aprendizaje, como forma de canalizar las emociones y sentimientos, como forma de expresión, como medio de recreación. Le veo una infinidad de ventajas a aplicar y hacer uso de expresiones artísticas dentro del salón de clases. Además, me emociona saber que algo que me gusta tanto a mí, también le otorga ventajas a los niños, y evidentemente a la mayoría les gusta. Ya sea pintar con colores, crayolas, pinturas, utilizar recortes, canciones, etc.

No sé a ciencia cierta qué necesita la sociedad para cambiar y mejorar. Pero tengo la convicción que comenzar por cuidar realmente de sus hijos y alumnos, es un paso importante.

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